iñigo beristain

 

Contracorriente

Aquella fotografía hacía que me doliera el corazón. Al mirarla, me daba cuenta de cuanto tiempo había perdido.

Un tiempo precioso que jamás volvería.

Un tiempo que, por más que me esforzara, jamás podría recuperar.

Un tiempo que únicamente existía en aquel instante y en aquel lugar.

Mantuve los ojos fijos en la fotografía durante largo tiempo y al final decidí que aunque fuera difícil lo tenía que intentar.

 

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