iñigo beristain

 

A 14 Km

 

Creo que el viento de la mundialización podría  conducirnos  efectivamente  a lo  peor, pero también a lo mejor. Si los nuevos medios de comunicación, que con tanta rapidez nos acercan los unos a los otros, nos llevan  a  que  por  reacción  afirmemos  nuestras diferencias, también nos hacen  cobrar  conciencia  de nuestro destino común. Lo cual me lleva a pensar que la evolución actual podría favorecer, a la larga, la aparición de una nueva manera de entender la identidad.

Una identidad que se percibiría como la suma de todas nuestras pertenencias, y en cuyo seno la pertenencia a la comunidad humana iría adquiriendo cada vez más importancia hasta convertirse un día en la principal, aunque sin anular por ello todas las demás particulares – no llegaré por supuesto a decir que el “viento” de la mundialización nos empuja necesariamente en esa dirección, pero sí que hace que esa forma de entender la cuestión sea más fácil de imaginar -. Y que la hace, al mismo tiempo, indispensable.

                                                                                              

Amin Maalouf  “Identidades asesinas”

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